La incontinencia y tu piel
Cuidar la piel cuando se convive con la incontinencia es importante durante todo el año. Tanto el calor y la humedad del verano como el frío y el aire seco del invierno pueden aumentar el riesgo de lesiones en la piel.
Estas lesiones aparecen cuando la piel se daña y llega a abrirse, a menudo debido a una exposición prolongada a la humedad, la fricción y sustancias irritantes.
Aunque no suele ser tan grave como una lesión cutánea abierta, la dermatitis asociada a la incontinencia (DAI) también puede afectar a la calidad de vida. La DAI es un problema importante, pero no se conoce con exactitud cuántas personas la padecen: las estimaciones oscilan entre el 5,6 % y el 50 % [1], en gran parte porque puede ser difícil de diagnosticar.
Los retos de los meses más cálidos
El calor y la humedad del verano pueden crear un entorno ideal para la proliferación de bacterias, especialmente cuando se convive con la incontinencia.
El aumento de la sudoración y el contacto de la piel con el sudor, la orina y las heces pueden hacer que problemas como la irritación, las erupciones cutáneas y las infecciones sean más frecuentes.
Cómo prevenir las lesiones cutáneas cuando hace calor
¿Quieres proteger tu piel de la irritación este verano? Estos consejos de cuidado pueden ayudarte a mantenerla sana y protegida durante toda la temporada.
Una limpieza suave es fundamental
La limpieza regular y una buena higiene son esenciales. Utiliza limpiadores suaves con un pH equilibrado, específicos para la incontinencia, o toallitas de higiene corporal dermatológicamente testadas para eliminar los agentes irritantes sin retirar los aceites naturales de la piel.
Después, seca bien la piel dando pequeños toques para evitar que se acumule humedad.
Mantén la piel fresca y seca
Controlar bien la humedad es fundamental para prevenir las lesiones cutáneas. Puedes optar por productos para la incontinencia adecuados para los meses más cálidos, fabricados con materiales transpirables que permitan la circulación del aire y ayuden a mantener la piel seca.
Un buen ejemplo son nuestros Dailee Pants, que son transpirables, están dermatológicamente testados y no contienen látex.
Y recuerda cambiar los productos con regularidad para evitar la acumulación de humedad y sustancias irritantes.
Protege tu piel con una crema barrera
Las cremas barrera pueden ser una buena opción para proteger la piel, ya que crean una capa que ayuda a aislarla de las sustancias irritantes. Para sacarles el máximo partido:
- Elige una crema barrera adecuada para tu piel. Hay distintas fórmulas, por ejemplo, a base de agua o de aceite.
- Aplica una cantidad generosa sobre la piel limpia y seca, especialmente en las zonas más expuestas.
- Vuelve a aplicarla cuando sea necesario, según la frecuencia de los episodios de incontinencia y el grado de irritación de la piel.
- Busca cremas barrera con ingredientes calmantes e hidratantes para aportar un mayor confort.
Si no tienes claro con qué frecuencia debes aplicarla, lo mejor es consultar con un profesional sanitario.
No te olvides de la protección solar
Mientras tomas medidas para proteger tu piel de los efectos de la incontinencia, ¡no te olvides del sol!
Algunos medicamentos para la incontinencia pueden hacer que la piel sea más sensible a la radiación solar, por lo que es aún más importante utilizar protector solar.
Aplica un protector solar de amplio espectro con un factor de protección solar (FPS) de 30 o superior en todas las zonas de la piel que queden expuestas.
Cómo tratar la irritación de la piel
Detectar y tratar la irritación de la piel a tiempo es muy importante. Presta atención a posibles signos de daño cutáneo, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o heridas abiertas. Si notas algún cambio, consulta con tu médico.
Para las irritaciones leves, puedes utilizar cremas hidratantes suaves y sin perfume. Evita los jabones agresivos y frotar la piel, ya que podrían empeorar la irritación. Si no mejora o va a más, es recomendable buscar asesoramiento médico.
Cómo tratar la irritación de la piel
Detectar y tratar la irritación de la piel a tiempo es muy importante. Presta atención a posibles signos de daño cutáneo, como enrojecimiento, hinchazón, dolor o heridas abiertas. Si notas algún cambio, consulta con tu médico.
Para las irritaciones leves, puedes utilizar cremas hidratantes suaves y sin perfume. Evita los jabones agresivos y frotar la piel, ya que podrían empeorar la irritación. Si no mejora o va a más, es recomendable buscar asesoramiento médico.
Consejos adicionales para estar más cómodo en verano
Además de cuidar la piel, hay algunas medidas que pueden ayudarte a sentirte más cómodo durante los meses de verano:
- Elige ropa holgada y transpirable, confeccionada con fibras naturales como el algodón o el lino.
- Mantente bien hidratado bebiendo agua a lo largo del día.
- Busca la sombra siempre que puedas y asegúrate de que tu casa esté bien ventilada.
- Utiliza ventiladores o aire acondicionado para ayudar a mantener una temperatura corporal agradable.
Asesoramiento profesional para el cuidado de tu piel
Proteger la piel durante el verano es especialmente importante cuando se convive con la incontinencia. Conocer los riesgos, mantener una buena higiene, controlar la humedad y elegir los productos adecuados puede ayudar a reducir el riesgo de lesiones cutáneas.
La constancia en el cuidado de la piel es fundamental. Y si en algún momento tienes dudas o te preocupa algún cambio, no dudes en consultar con un profesional sanitario o un especialista en incontinencia.