Seamos sinceros: convivir con la incontinencia ya puede ser un reto como para que, además, la piel también dé problemas. Cuando la humedad permanece en contacto con la piel durante demasiado tiempo, puede provocar irritación, enrojecimiento y sensibilidad. Ahí es donde entran en juego las cremas barrera. Ayudan a proteger la piel, mantenerla seca y favorecer su comodidad, independientemente de lo que depare el día.
A continuación, te explicamos qué características debe tener una buena crema barrera, cómo aplicarla correctamente y algunas opciones de confianza que muchas personas utilizan en su rutina diaria.
¿Por qué son importantes las cremas barrera?
Cuando la piel está expuesta con frecuencia a la orina o a las heces, puede perder su barrera protectora natural. Como consecuencia, pueden aparecer escozor, enrojecimiento o irritación. Este problema se conoce como dermatitis asociada a la incontinencia (DAI) y, en términos sencillos, es la forma que tiene la piel de indicar que necesita protección.
Las cremas barrera actúan como una capa protectora invisible. Ayudan a mantener la humedad alejada de la piel, alivian la irritación y favorecen su recuperación.
Es un gesto sencillo que puede marcar una gran diferencia, especialmente si se combina con productos para la incontinencia transpirables y con un buen ajuste.